Permacultura

Permacultura

Utilizamos el concepto permacultura para referirnos a aquel conjunto de conocimientos y técnicas que conforman un diseño agrario enfocado al desarrollo sostenible del planeta, bajo una ética que busca restaurar el daño causado a los sistemas naturales mientras gestionamos los recursos de manera sostenible, siendo beneficioso para la Naturaleza y para los seres humanos.

El concepto, que viene desarrollándose desde 1929, comenzó a extenderse a nivel global a partir de la década de los setenta con la ayuda de los australianos Bill Mollison y David Holmgrem, bajo la idea de la “Agricultura Permanente”. Holmgren, fue el responsable de redactar los 3 principios básicos de la ética de la permacultura:

1. El cuidado de la tierra para lograr la conservación del suelo, los bosques y el agua, garantizando así que todos los sistemas de vida continúen y se multipliquen (y por ende, también las personas).
2. El cuidado de las personas y comunidades, para que todxs puedan optar a los recursos necesarios para su existencia.
3. La repartición justa, o cómo redistribuir los excedentes reinvirtiéndolos en los puntos anteriores y proclamando el buen uso de los recursos.

Fuente: La Encrucijada Sistémica

Así pues, podemos decir que un territorio diseñado bajo las técnicas permaculturales, se presenta como un sistema en el cual se establece una combinación de la vida diaria de seres humanos con respeto hacia la de los animales y las plantas, logrando la provisión de las necesidades de todos/as de una manera adecuada.

Para diseñar este sistema, se aplican ideas y conceptos de la teoría de sistemas y la ecología profunda y se aplican siguiendo los pasos de planificación, implementación y mantenimiento, siempre buscando la optimización sucesiva y futura del terreno.

El cuidado de la gente se basa en la ayuda mutua entre comunidades y personas, siendo fundamental el cubrir las necesidades básicas de alimento, abrigo, educación y empleo. Al lograr satisfacer las necesidades básicas, el ser humano no debería tener motivo para realizar prácticas destructivas a gran escala que perjudican al entorno.

Huertos urbanos

La repartición de los recursos se traduce en la contribución del tiempo y energía empleados para lograr el cuidado de la tierra y las personas. Esto quiere decir que, una vez cubiertas nuestras necesidades, podremos extender nuestra influencia para ayudar a otros seres humanos a lograr el mismo enfoque que nosotros/as.

En conclusión, podemos decir que la permacultura lucha por el trabajo con la Naturaleza y no en su contra, buscando el mínimo cambio en ésta para lograr el máximo efecto. Como todo afecta a todo, se suele decir que en permacultura el propio problema es la solución y se trabaja por diseñar un sistema de obtención de recursos que sea ilimitado.

Marc Espí

marc@vacuummediastudio.com
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