Cambia tu forma de vida para ayudar al mundo a salvarse de nosotrxs

Cambia tu forma de vida para ayudar al mundo a salvarse de nosotrxs

El cambio climático es real y lo podemos percibir en nuestro día a día. En todo el mundo este cambio es más que visible, las temperaturas son altísimas, las estaciones ya no coinciden, cada vez llueve menos, los lagos y pantanos se están secando, la contaminción enferma a cientos de personas… ¡La humanidad ha sido debastadora para el mundo! Y en particular, el capitalismo como tal…

Las personas han dejado de actuar conforme a las leyes de la Naturaleza y nos hemos dejado llevar por un consumismo que arrasa día tras día el medio ambiente que nos rodea, y nosotrxs, seres dotados con la capacidad del razocinio, debemos hacerle frente, aunque sea por calmar la conciencia de nuestrxs antecesores. Y si no es por nosotrxs, al menos hagámoslo por la generación venidera, nuestrxs peques queridxs se merecen un buen lugar donde crecer.

En Internet, incluso en Netflix, disponemos de cientos de archivos, reportajes y documentales donde nos explican cuáles están siendo las terribles consecuencias de la maquinaria destructora de la Pachamama -por si aún te niegas a creerlo-, pero también podemos aprender cómo modificar ciertos hábitos de vida para dejar una huella positiva y crear el mínimo impacto en este mundo. Por eso, este 2019 vamos a insistir muy mucho en este blog para coincienciar sobre las acciones que podemos llevar a cabo para darle la vuelta entre todxs nosotrxs a la destrucción del mundo. Sí, tal cual. Por muy apocalípticxs que podamos sonar, DEBEMOS SUMAR FUERZAS PARA CAMBIAR LO QUE ESTÁ POR VENIR, que no es ni bueno ni grato para lxs que amamos este planeta.

Fuente: ideam

Hoy, para no hablar de grandes tratados internacionales así de pronto, os explicamos nociones básicas para ser un/a ciudadanx cívico y responsable con el mundo que nos acoge.

Evita los desechables. Esto incluye cualquier elemento de plástico de un sólo uso, incluso aunque después vayas a usar esa bolsa del supermercado para la basura, intenta no hacerlo. Si no sabes cómo evitar estos elementos súper contaminates, piensa en soluciones de nuestrxs abuelxs. Por ejemplo, acostúmbrate a llevar siempre contigo una bolsa de tela para tus compras, lleva tu termo de agua siempre contigo para no comprar más botellas de plástico, elige siempre en el supermercado a aquellas marcas que utilizan menos envoltorios plásticos para sus productos alimentarios o de higiene, deja las pajitas o pitillos como un recuerdo de una vida anterior (recuerda que eres capaz de coger un vaso e inclinarlo para beber, todavía no eres alguien senil o en estado vegetativo)… Recuerda: ¡No usar plástico! O como se les diría a lxs niñxs: ¡Plástico caca!

Un breve ejemplo gráfico de paisaje urbano repleto de plásticos. En este caso es uno de los mercados de la ciudad de Granada, en Nicaragua

Vuelve a caminar. De pronto parece que nos hayan cortado las piernas y no sepamos caminar. Incluso conozco personas que se atreven a ir en coche a tirar la basura. Por favor, recuerda el valor que tienen tus extremidades inferiores y úsalas tanto como puedas, para ir a trabajar, para quedar con tus personas favoritas, para hacer la compra de la semana… Los coches contaminan demasiado y ya estamos hiper informados sobre el tema, no hay excusa. Aprovecha cualquier momento para dejar el coche bien aparcado y camina, caminar ayuda a tener una vida más saludable, a evitar los kilos de más incluso la obesidad creciente en la mayoría de países desarrollados y emergentes. ¡Camina! O, en su defecto, saca la bici, los patines, el skate o cualquier otro método de transporte sostenible. Échale imaginación a tu movilidad antes de que no puedas moverte de lo contaminado que está el ambiente. ¡Ah! Y atrévete a utilizar el transporte público en todas las ciudades en las que sea seguro, se pueden conocer personas maravillosas en el bus, metro o tranvía.

Tranvía de Euskotren en Bilbao, una ciudad que se ha sabido trasnformar para devolver a lxs ciudadanxs un espacio público verde y disfrutable

No comas nada que no comerían tus abuelos. Por mucho que en los grandes medios te muestren personas de un estado físico estupendo comiendo marranadas, nada que ver.  Todo aquello que venga envuelto en plásticos y que se conserve más que una fruta en la nevera, no es alimento. Además de entrar en un amplio sorteo de enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y demás gastos para el sistema sanitario de tu país (si tienes suerte de vivir en uno de esos escasos países con una Sanidad Pública medio digna), promueves estos lobbys que deforestan los pulmones del mundo para conseguir esos conservantes para que tus galletas envueltas en cien plásticos aguanten en tu armario. Por favor, acostúmbrate a comprar lo que necesitas, no más. No hace falta comprar a lo loco y llenar tus armarios de productos sin nutrientes y que contaminan en toda su cadena de producción. Elige alimentos de proximidad, y recuerda llevar tu bolsa de tela para trasnportarlos a tu hogar mientras te das un buen paseo. Lo de la carne lo dejamos para otro post…

Corta con el agua. Una ducha sostenible es aquella que no dura más que una canción convencional (aquí no entra la duración de las óperas y grandes obras maestras clásicas). Es decir, una ducha cotidiana no debería pasar de los tres minutos, interrumpiendo el chorro de agua mientras te enjabonas. Sí, se acabó el sexo en la ducha, es una pena, podemos tener sexo en otros lugares, pero no podemos encontrar agua en la luna. Cada vez que estés estresadx y quieras poner el agua a troloron y sin control, recuerda a los miles de personas que no tienen agua potable. Por favor, sé responsable con los bienes naturales que tienes. Y el agua es el bien más preciado con el que podemos contar. No seas egoísta. Lo mismo para cada vez que acciones el agua de cualquier grifo, intenta usar la mínima presión para reducir el gasto de agua cada vez que te aclaras las manos, limpias los platos, etc. [Sí, sabemos que lo del sexo en la ducha te ha dejado en shock, pero confíamos en ti querdx lector/a].

La Guajira (Colombia), un paraíso para grandes empresas mineras y donde el agua potable es un lujo al alcance de muy pocos

Ya os comentamos que estas son sólo algunas de recomendaciones súper básicas para no destruir el mundo antes de tiempo. Hay un sinfín de acciones más que debemos incorporar, si no lo habéis hecho ya, a nuestra rutina como parásitos sociales, entre las que subrayamos el reciclaje, el uso de las energías renovables, replantar árboles en lugares deforestados… Podemos revertir la situación, seamos positivos y cuidemos estos paisajes maravillosos que rodean el mundo. Podemos hacerlo. Únete al cambio.

Fuente: WWF España

Janire M. Cabrera

janire@vacuummediastudio.com

Fundadora y CEO de Vacuum Media Studio

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